Es mi preferida, pequeño y acogedor pueblo, no llega a los mil habitantes, centrado con respecto a Els Ports es un punto de partida ideal para excursiones por la zona. Población con mucha historia, hay restos de la Edad de Bronce, tiene además el encanto de la tranquilidad, por sus calles encontraras preciosas fachadas y edificios históricos. Hay pocos sitios donde alojarse y mi preferido, es Ca la Serreta una pequeña casa rural regentada por una familia encantadora.
Desde el punto de vista arquitectónico, tiene un marcado aire medieval con interesantes edificios señoriales como las casas Turrull, Camps, Salado y Sanzs. La iglesia parroquial de estilo plateresco data de 1566, adosada a la muralla encontramos las capillas de San Antonio y San Roque, también es muy interesante "la casa del aceite", en resumen vale la pena perderse por el interior de este pueblo e ir descubriendo las pequeñas joyas que guarda.
Su historia se remonta a la época de la reconquista. En el año 1167, el rey Alfonso II consigue apoderarse de todas las plazas moras de los valles del Matarraña y Algars.
El nombre de la villa aparece por primera vez, en latín, en una carta de población, redactada por Alfonso II desde Lleida, a favor de los habitantes de Batea y Algars del año 1181. El topónimo actual QUERETES aparece en el friso de la Casa Consistorial de Arnes, del año 1584.
El 1210, por la concordancia entre los obispos de Tortosa y Zaragoza, el término de Queretes-Cretas pasa a depender de la diócesis Tortosina. La orden de Calatrava, compró el dominio en 1237, hasta que en 1295 el maestre de la Orden traspasó la señoría al obispo de Tortosa.
Entre 1530-42 Cretas obtiene del rey Carlos I el título de Villa Real. El 31-X-1542 le otorga jurisdicción civil y criminal subordinada a la de Alcañiz. En 1601 Felipe III firma la concesión de jurisdicción civil y criminal independientes de Alcañiz. |